viernes, diciembre 15, 2006

Los días que se avecinan.

Habrá que tener cuidado. Incluso las palabras denigratorias o de desprecio a las fiestas navideñas , resultan ser finamente también un tópico igualmente insoportable. Hay una dulzura empalagosa, pastosa y comercial que inunda el ambiente éstos días navideños. Cierto. Pero igualmente escucharemos expresiones críticas tan repetidas y tan similares, que terminan formando parte sustancial del turrón, junto con las almendras y el caramelo. De momento, para ser más concretos, me acaban de quitar diez euros, que yo he entregado voluntariamente, a cambio de un CD de villancicos, subvencionado por la obra social de una entidad bancaria, y divulgado hasta herirme, con fines recaudatorios, a favor de una conocida organización sinónimo de lucro.Cosas que pasan. Para olvidarlo será mejor pensar en otra cosa.
¿ En dónde reside la clave del éxito de las letras de las canciones , que no sólo se hicieron populares, sino que llegaron a formar parte de nuestra sangre, incrustadas en nuestro cerebro hasta el punto de integrarse en nuestro código genético y trasmitirse hereditariamente? . Una universidad de algún lugar escondido de los Estados Unidos , debe estar a punto de proponer un estudio por el que demostrará que, a pesar de haber permanecido aislados, de cien niños españoles analizados en el experimento, setenta y cuatro al llegar éstos días, cantaban sin que nadie se lo hubiera enseñado antes, el conocido villancico de los “ peces en el río”. Repetido el experimento en Canada, la proporción bajó al sesenta y cinco por ciento y desde luego la cancioncilla se refería a una historia de un reno. Así es, hay canciones que llegan a formar parte de nosotros mismos. Pero lo que resulta más inexplicable es que admitamos sin rechistar el contenido completamente absurdo y sin sentido de sus letras.Imagínate por un momento que alguien te propone una letra de unos villancicos que ésta componiendo y te pide tu sincera opinión. Halagado por su confianza en tu sensibilidad literaria tomas el folio y lees: “ pero mira como beben los peces en el río, pero mira como beben al ver a Dios nacío” , para insistir después "beben y beben y vuelven a beber". Pasas a la siguiente propuesta y te llama la atención la reiteración en varios versos del estribillo de algo aparecido a una onomatopeya : “ropoponpon, ropoponpon”.Es difícil imaginar que le dijeras a tu compositor primerizo: “enhorabuena, has dado con frases que serán conocidas y cantadas por millones de personas”. Es muy improbable. Lo normal será que pienses: " ¿a qué viene esta memez?".

No lo entiendo.
No hay nada que entender. Es navidad.
Diez euros.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Hoy he intentado explicarles a mis hijas lo de la Navidad. Una vez que acabé, les pregunté si tenían alguna duda.
He aquí un resumen de las dudas infantiles.
¿Hay relación conceptual entre el sentido de la muerte del Halowuen, y la fiesta de Todos los Santos?
¿Es Papá Noel un empleado del Corte Inglés, y en caso negativo qué relación tiene este señor con el antiguo o el nuevo Testamento?
¿Porqué si en el cole me explican que celebramos el nacimiento de Jesús, en casa oigo que a ver si pasan pronto las puñeteras fiestas?

He intentado resolver las dudas de mis hijas, y he acabado tomando un Jony Walker en la terraza de mi ático, mirando el cielo de Madrid.

Enfrente había otro padre de familia con un cubata en la mano asomado a la ventana y con aire pensativo.

He alzado mi copa y mirándole fijamente, he gritado: "Feliz Navidad".

El vecino me ha respondido, pero no lo he entendido bien. No sé si me ha dicho feliz navidad o me ha mandado a tomar aire.

Es Navidad.
Luego no digan que no se lo hemos advertido.

Atentamente : Driver

2:03 p. m.  

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